Este martes 13 de octubre fuimos testigos del esperado regreso de Between the Buried and Me a nuestro país, luego de su última presentación en Chile hace aproximadamente seis años. Una jornada que también reunió a dos destacados exponentes del circuito nacional, Errante y Kubera. Pese a las adversas condiciones climáticas que marcaron las horas previas al evento, la convocatoria en el Teatro Cariola terminó siendo una de las grandes sorpresas de la noche.
Desde temprano el público respondió de gran forma, acompañando cada una de las presentaciones con atención y entusiasmo. Una actitud que no siempre se repite en este tipo de jornadas y que terminó siendo un factor determinante para el desarrollo del espectáculo.
ERRANTE fue la banda encargada de abrir la velada, desplegando su particular propuesta de post-metal y rock progresivo. Con atmósferas envolventes, contrastes dinámicos y una construcción instrumental centrada en la expresividad, el conjunto logró conectar rápidamente con los asistentes. Canciones como Hypnos, Shoganai y Tolerancia Represiva permitieron evidenciar la identidad que la agrupación ha construido a lo largo de su trayectoria, respaldada además por una cuidada propuesta estética y escénica.





Fotos Por: (mylyra.photography)
Posteriormente fue el turno de KUBERA, quienes elevaron la intensidad del encuentro con una propuesta de metal moderno caracterizada por la precisión rítmica, guitarras perfectamente sincronizadas y una ejecución técnica exigente. Durante su presentación destacaron interpretaciones de Rotten & Torn, Akrasia y la inédita I Am, adelanto de la nueva etapa creativa de la banda. La agrupación entregó una actuación sólida, marcada por la complejidad técnica y una agresividad perfectamente controlada.





Fotos Por: (mylyra.photography)
Al llegar el momento más esperado de la noche, BETWEEN THE BURIED AND ME volvió a demostrar por qué ocupa un lugar tan especial dentro del metal progresivo contemporáneo. La banda estadounidense construyó una presentación donde la técnica y la creatividad avanzaron de la mano, recorriendo composiciones de estructuras complejas, constantes cambios de métrica, pasajes extremos y momentos melódicos que evidencian una capacidad compositiva fuera de lo común.
Cada canción funcionó como una muestra de la versatilidad que caracteriza al grupo, transitando con naturalidad entre distintos lenguajes musicales sin perder coherencia ni intensidad. Su propuesta sigue desafiando las convenciones del género y confirma la vigencia de una agrupación que ha sabido construir una identidad única dentro de la escena internacional.
Más allá del desempeño de las bandas, merece reconocimiento la puntualidad y coordinación de toda la jornada, reflejo del trabajo realizado por la producción y los equipos técnicos involucrados.
La fecha también deja una reflexión importante respecto al rol del público en el fortalecimiento del circuito nacional. Cuando la audiencia llega a tiempo, escucha con atención y respalda tanto a las bandas locales como al número principal, el impacto se percibe de inmediato. Lo vivido en el Teatro Cariola fue una demostración clara de aquello.





Fotos Por: (mylyra.photography)
Escrito Por @ironcl4ws.tv
