La reunión clásica de Biohazard volverá a pasar por nuestro país. La histórica banda de Brooklyn anunció dos fechas en Chile para febrero de 2027, regresando con la formación que marcó algunos de los capítulos más importantes de su carrera y con nuevo material bajo el brazo tras la publicación de Divided We Fall.
Pocas bandas lograron representar el espíritu de Nueva York durante los años noventa como Biohazard. Mientras el metal buscaba nuevos caminos y el hardcore continuaba expandiendo sus fronteras, el grupo encontró una fórmula propia mezclando riffs pesados, agresividad callejera, rap y letras inspiradas en la realidad urbana de Brooklyn.
Esa combinación terminó transformándolos en uno de los nombres más reconocibles del crossover entre hardcore y metal, influencia que todavía puede encontrarse en innumerables bandas surgidas durante las décadas posteriores.
Ahora, los estadounidenses volverán a Chile para ofrecer dos presentaciones: el 11 de febrero de 2027 en Teatro Cariola y el 12 de febrero en Trotamundos de Quilpué.
La formación clásica sigue en pie
Uno de los mayores atractivos de esta gira es que mantiene reunidos a los músicos responsables de los discos más importantes de la historia de Biohazard.
La alineación que llegará a Chile estará integrada por:
- Evan Seinfeld (bajo y voz)
- Billy Graziadei (guitarra y voz)
- Bobby Hambel (guitarra)
- Danny Schuler (batería)
La reunión de esta formación no solo devolvió a la banda a los escenarios. También permitió que volvieran a grabar juntos por primera vez en más de una década.
El regreso al estudio con Divided We Fall
Durante octubre de 2025, Biohazard lanzó Divided We Fall, álbum editado por BLKIIBLK y producido por Matt Hyde.
El trabajo puso fin a una larga espera para los seguidores de la banda, convirtiéndose en el primer disco de estudio desde Reborn in Defiance, publicado originalmente en 2012.
Más allá de la nostalgia que genera ver nuevamente juntos a sus integrantes históricos, el lanzamiento confirmó que Biohazard continúa funcionando como una banda activa y no solo como una reunión ocasional.
Una historia clave para entender los noventa
Cuando Biohazard apareció en la escena neoyorquina durante la segunda mitad de los años ochenta, el concepto de mezclar hardcore, metal y rap todavía era visto como una rareza.
Sin embargo, la banda desarrolló un sonido propio que terminaría influyendo en múltiples estilos posteriores.
Ese crecimiento explotó definitivamente con Urban Discipline (1992), disco que los llevó a una audiencia internacional gracias a canciones como:
- Punishment
- Shades of Grey
- Hold My Own
Posteriormente llegarían álbumes como State of the World Address (1994), consolidando una identidad basada en la agresividad musical y en letras que abordaban violencia, desigualdad, conflictos sociales y experiencias de la vida cotidiana en Nueva York.
Más allá del hardcore y el metal
Una de las grandes virtudes de Biohazard fue entender muy temprano que distintos mundos podían convivir dentro de una misma canción.
Un ejemplo clásico fue su colaboración con Onyx para la banda sonora de Judgment Night, considerada por muchos como una de las uniones más emblemáticas entre el hip hop y el metal durante los años noventa.
Ese tipo de cruces ayudó a abrir puertas para generaciones posteriores de artistas ligados al rap metal, el nu metal y otras variantes del género pesado.
El recuerdo de The Metal Fest
La última visita de Biohazard a Chile ocurrió durante The Metal Fest 2024, donde la agrupación se presentó en Movistar Arena frente a miles de seguidores.
Aquella noche sonaron clásicos como:
- Urban Discipline
- Tales from the Hard Side
- Punishment
dejando claro que la intensidad de la banda sigue prácticamente intacta décadas después de sus primeros conciertos.
Ahora el escenario será distinto. En lugar de un festival multitudinario, la agrupación volverá a presentarse en recintos más cercanos, permitiendo una experiencia mucho más directa para sus seguidores.


