El pasado 12 de septiembre de 2026, LEFT TO DIE, banda integrada por ex miembros de DEATH, regresó al Teatro Cariola poco más de un año después de su primera visita al mismo recinto. En aquella ocasión trajeron toda la crudeza de los dos primeros y más salvajes álbumes de la legendaria banda de Chuck Schuldiner, Scream Bloody Gore y Leprosy, dejando una huella imborrable entre los seguidores del death metal más clásico.
Esta vez el regreso tenía un ingrediente especial: la promoción de “Initium Mortis”, trabajo lanzado en julio de este año que rescata los antiguos demos de MANTAS, el proyecto que Chuck Schuldiner desarrolló antes de dar vida definitivamente a DEATH. Una oportunidad única para volver sobre las raíces más primitivas de un estilo que cambió la historia del metal extremo.
La jornada comenzó puntualmente a las 19:00 horas con la aparición de Coffin Curse, agrupación chilena formada en 2012 y que se ha convertido en uno de los nombres más sólidos del death metal nacional. Durante poco más de treinta minutos desplegaron una presentación impecable, cargada de riffs oscuros, atmósferas enfermizas y una ejecución demoledora que rápidamente fue capturando la atención de los asistentes que comenzaban a llenar cada rincón del recinto. La banda mostró oficio, contundencia y una identidad propia que encendió desde temprano el ambiente para lo que sería una noche dedicada por completo al metal de la vieja escuela.





Fotos Por: Rubén Garate (@brutal_pebre_).
Luego fue el turno de los históricos Homicide, verdaderos sobrevivientes de la escena extrema chilena desde finales de los años ochenta. Con toda la experiencia acumulada durante décadas, la agrupación presentó una performance intensa y terrorífica, respaldada por una ejecución sólida y una presencia escénica que dejó en evidencia por qué siguen siendo considerados una de las bandas fundamentales del underground nacional. Cada canción fue recibida con entusiasmo por un público que ya comenzaba a responder con los primeros movimientos en la cancha del Cariola.





Fotos Por: Rubén Garate (@brutal_pebre_).
El bloque chileno llegó a su punto culminante con la presentación de los legendarios Torturer, referentes indiscutidos del thrash/death metal sudamericano. Liderados por el eterno Francisco “Pancho” Cautín, los veteranos músicos desplegaron toda la brutalidad que los ha caracterizado desde fines de los años ochenta. Su combinación de velocidad, agresión y mensaje político encontró respuesta inmediata entre los asistentes, quienes ya completamente inmersos en el ambiente de la jornada alentaban desde el mosh pit cada una de las composiciones. La banda cerró su actuación dejando el terreno listo para la llegada de los protagonistas de la noche.





Fotos Por: Rubén Garate (@brutal_pebre_).
Siendo las 22:05 horas, las luces finalmente se apagaron. La expectativa acumulada durante toda la jornada explotó cuando la cripta se abrió simbólicamente para revelar a LEFT TO DIE sobre el escenario. La reacción fue inmediata: gritos, brazos en alto y un público completamente entregado que se preparaba para una auténtica evisceración sonora.
El primer baño de sangre llegó con “Legion of Doom”, canción que también abre Initium Mortis. Desde los primeros acordes quedó claro que la intensidad no tendría descanso. Sin pausa continuaron con “Open Casket” y luego con el himno de enfermedad, desesperanza y muerte que representa “Leprosy”, desatando la locura entre los asistentes.
Con el teatro completamente rendido al death metal primigenio comenzaron a escucharse los cánticos que dominarían gran parte de la noche:
“LEFT TO DIE!! LEFT TO DIE!! LEFT TO DIE!!”
La banda respondió inmediatamente a la energía de los fanáticos, siguiendo el ritmo de los cánticos y fortaleciendo una conexión que se mantuvo constante durante toda la presentación.
Ver sobre el escenario a músicos que formaron parte de los años fundamentales de DEATH, interpretando los demos y discos que ayudaron a cimentar uno de los subgéneros más importantes del metal extremo, fue un verdadero privilegio para los seguidores presentes.
Otro vestigio de 1985 fue destruido sobre las tablas con “Archangel”, composición incluida en Initium Mortis. Poco después desenterraron “Infernal Death”, perteneciente a Scream Bloody Gore, provocando una nueva masacre colectiva entre los asistentes. El recorrido continuó con “Choke on It”, de Leprosy, manteniendo intacto el hedor a muerte que parecía cubrir por completo el Teatro Cariola.
La trituradora sonora siguió avanzando con “Death by Metal”, mientras el público respondía con una intensidad que no disminuyó en ningún momento. Cada riff era recibido como una descarga de violencia pura y cada clásico encontraba su eco inmediato entre quienes conocen estas canciones desde hace décadas y también entre las nuevas generaciones que repletaban el recinto.
Entrando en la recta final del espectáculo, el ambiente ya era un auténtico frenesí de vísceras imaginarias, cuerpos chocando en el mosh y una devoción absoluta por el death metal old school.
Cuando comenzó a sonar “Left to Die”, una de las composiciones más emblemáticas de Leprosy, la sensación fue de éxtasis colectivo. Acto seguido llegó uno de los momentos más celebrados de toda la noche con “Zombie Ritual”, coreada prácticamente de principio a fin por los asistentes.
La intensidad volvió a elevarse con “Pull the Plug”, uno de los puntos más altos de la presentación. Las gargantas se desgarraban acompañando cada verso mientras el mosh pit se mantenía en constante movimiento.
Como cierre magistral apareció la inconfundible introducción de “Evil Dead”, provocando el último estallido de energía de la noche. El mosh final se transformó en una auténtica hoguera humana donde público y banda parecían celebrar juntos el legado inmortal de una de las agrupaciones más influyentes de la historia del metal extremo.
Así culminó una jornada memorable. La posibilidad de volver a escuchar en vivo los clásicos de una banda pilar y mítica como DEATH, junto al legado imborrable de su mente maestra Chuck Schuldiner, sigue siendo una experiencia que trasciende generaciones.
La notable presencia de público joven demostró que estas composiciones continúan encontrando nuevos seguidores, mientras que para los viejos lobos del metal representan una inyección de energía que reafirma el compromiso de seguir apoyando la escena desde las tinieblas.
“Life ends so fast, so take your chance and make it last!”
Y así, una vez más, se cerró la cripta.





Fotos Por: Rubén Garate (@brutal_pebre_).
