Memphis May Fire y Blessthefall: dos generaciones del metalcore se reúnen en Santiago

Si hay un género que definió a toda una generación durante los años 2000 y comienzos de la década siguiente, ese fue el metalcore. Fue la época en que los breakdowns convivían con enormes coros melódicos, las letras hablaban de luchas personales con una honestidad brutal y cada disco nuevo parecía convertirse en la banda sonora de miles de jóvenes que encontraban refugio entre la estética del core y los guturales.

Muchos crecimos descubriendo música en plataformas como MySpace, intercambiando discos grabados entre amigos o esperando horas para que un videoclip terminara de cargar en YouTube o fuera estrenado en MTV (RIP). Fue una etapa donde nombres como Killswitch Engage, As I Lay Dying, Parkway Drive, Underoath, August Burns Red, The Devil Wears Prada y Bring Me The Horizon comenzaron a definir el sonido de una generación. En medio de esa explosión aparecieron también dos bandas que, con el paso de los años, terminarían convirtiéndose en referentes indiscutidos: Memphis May Fire y Blessthefall.

Este 23 de agosto, ambas agrupaciones compartirán escenario en el Teatro Coliseo, en una fecha que promete convertirse en uno de los encuentros más importantes del año para los seguidores del metalcore en Chile. Y no se trata únicamente de un concierto más dentro de una gira internacional. Será la oportunidad de ver reunidas a dos bandas que ayudaron a moldear el sonido moderno del género y que, a diferencia de muchos de sus contemporáneos, siguen publicando música, evolucionando y manteniendo intacta la intensidad que las hizo destacar desde un comienzo.

Hablar de Memphis May Fire es hablar de una banda que nunca tuvo miedo de combinar agresividad con melodías memorables. Desde sus primeros trabajos quedó claro que el grupo liderado por Matty Mullins tenía una identidad propia. Canciones cargadas de sonidos contundentes convivían naturalmente con estribillos gigantes y letras profundamente personales, abordando temas como la ansiedad, la pérdida, la fe, la superación y las dificultades de la vida cotidiana.

Discos como The Hollow, Challenger o Unconditional no solo consolidaron su nombre dentro de la escena estadounidense, sino que terminaron convirtiéndose en referentes para cientos de bandas que buscaron ese equilibrio entre potencia y sensibilidad. Mientras muchos grupos apostaban únicamente por la técnica o la agresividad, Memphis May Fire entendió que una buena canción también debía emocionar.

Esa capacidad de conectar con el público sigue siendo una de sus mayores fortalezas. Basta escuchar la recepción que han tenido sus lanzamientos más recientes para entender que la banda nunca se quedó atrapada en la nostalgia. Al contrario, ha sabido adaptarse sin perder aquello que la hizo especial desde el principio, manteniéndose vigente en una escena que cambia constantemente.

Al otro lado del cartel aparece una agrupación cuya historia ha estado marcada por la resiliencia. Blessthefall irrumpió a mediados de los 2000 como una de las propuestas más prometedoras del metalcore melódico. Tras la salida de su vocalista original (Craig Mabbitt), muchos pensaron que el proyecto difícilmente podría recuperarse. Sin embargo, la llegada de Beau Bokan terminó redefiniendo completamente el rumbo de la banda.

Lejos de debilitarse, Blessthefall encontró una nueva identidad. Álbumes como Witness, Awakening, Hollow Bodies o To Those Left Behind demostraron que todavía había mucho por decir. Su propuesta siempre encontró un equilibrio muy particular entre la agresividad de los breakdowns, las melodías accesibles y una energía en vivo que rápidamente los convirtió en favoritos dentro del circuito internacional.

Hay algo que distingue a Blessthefall incluso hoy: pocas bandas logran transmitir tanta intensidad sin perder de vista el componente emocional de sus canciones. Sus conciertos siempre se sienten cercanos, honestos y cargados de una energía que contagia desde el primer minuto. Quizás por eso siguen siendo una referencia obligada cuando se habla del metalcore de finales de los 2000.

Lo interesante de este concierto es que reúne dos historias paralelas que crecieron prácticamente al mismo tiempo. Mientras el género alcanzaba una popularidad impensada gracias al auge de internet y las redes sociales, Memphis May Fire y Blessthefall fueron construyendo comunidades de seguidores que hoy, casi veinte años después, continúan acompañándolos con la misma pasión.

Y eso dice mucho. Porque sobrevivir dentro del metalcore nunca ha sido fácil. Muchas bandas desaparecieron, otras cambiaron radicalmente su sonido buscando nuevos públicos y varias quedaron como un recuerdo de una época específica. Memphis May Fire y Blessthefall, en cambio, lograron algo mucho más difícil: evolucionar sin perder su esencia.

En pleno 2026, ambos nombres siguen apareciendo en los principales festivales, continúan lanzando material nuevo y mantienen una presencia constante dentro de una escena donde cada año aparecen decenas de propuestas nuevas. No viven únicamente de los recuerdos. Siguen escribiendo nuevos capítulos mientras continúan interpretando canciones que marcaron la adolescencia de miles de personas.

Por eso este concierto tiene un valor especial. Será un punto de encuentro entre generaciones. Estarán quienes los descubrieron hace casi veinte años y también quienes llegaron a ellos hace apenas un par de temporadas gracias a las plataformas digitales. Todos compartirán el mismo espacio, cantando canciones que, pese al paso del tiempo, siguen transmitiendo exactamente la misma emoción.

Quienes ya han visto a cualquiera de estas dos bandas saben que sus shows no se limitan a ejecutar un repertorio impecable. Existe una conexión muy difícil de describir entre el escenario y el público. Cada breakdown se convierte en una invitación al mosh pit, cada coro termina siendo cantado por cientos de voces y cada pausa entre canciones sirve para recordar por qué el metalcore logró convertirse en mucho más que un simple subgénero del metal.

No importa si creciste escuchando The Hollow camino al colegio, si Hollow Bodies fue parte de tus primeros años de universidad o si recién hace poco descubriste estas bandas. Hay conciertos que trascienden la promoción de un nuevo álbum porque representan una oportunidad de reencontrarse con una parte importante de la historia del género.

El Shapeshifter World Tour llega a Chile con todos los ingredientes para convertirse en una de las fechas más memorables del año. Dos bandas fundamentales, un repertorio cargado de clásicos, canciones nuevas que demuestran su permanente evolución y la certeza de que, cuando se apaguen las luces del Teatro Coliseo, volveremos a comprobar que el metalcore de los 2000 nunca perdió su fuerza; simplemente encontró nuevas formas de seguir emocionando.

La cita está agendada para el 23 de agosto a las 20:00 horas en Teatro Coliseo. Si alguna vez estas bandas fueron parte de tu historia, probablemente ya sabes dónde tienes que estar esa noche. Y si todavía no has tenido la oportunidad de vivirlas en directo, difícilmente encontrarás una mejor ocasión para entender por qué Memphis May Fire y Blessthefall siguen siendo dos nombres imprescindibles dentro del metalcore moderno.

Memphis May Fire + Blessthefall — Shapeshifter World Tour

23 de agosto | 20:00 horas
Teatro Coliseo
Entradas disponibles a través de Puntoticket

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