Desde Santiago emerge Trídöve, una nueva propuesta del metal extremo nacional que presenta “Hellmind”, su primer álbum de larga duración. El trabajo toma como punto de partida el Doom/Death Metal melódico para construir una experiencia marcada por la lentitud, la tensión y los constantes cambios de estructura, abordando temáticas ligadas a la salud mental, los trastornos psicológicos y los demonios que habitan la conciencia humana.
La banda nació en enero de 2026 y está integrada por Benjamín “Benjacko” Bobadilla (voz y teclados), Aníbal “Anibuel” Bobadilla (guitarra y coros en vivo), Carlos “Son of Disaster” Chávez (bajo) y Rolando Guajardo (batería). En pocos meses lograron dar forma a un repertorio completo que hoy se materializa en Hellmind, un disco que busca alejarse de las fórmulas más tradicionales del género.
Musicalmente, Trídöve combina la densidad característica del Doom Metal con la velocidad y agresividad del Death Metal, incorporando además teclados que cumplen un papel fundamental en la construcción de las atmósferas y el desarrollo de cada composición.

En el plano conceptual, Hellmind utiliza la imagen del infierno y los demonios como una metáfora de las aflicciones que atraviesan la mente humana. Depresión, angustia, delirios, crisis existenciales, odio y misantropía son presentados como entidades que toman control de la conciencia, arrastrando al protagonista de cada canción hacia distintos estados de deterioro emocional. Todas las letras están narradas en primera persona, reforzando la sensación de inmersión en una psique que se descompone progresivamente.
Entre las piezas más representativas del álbum destaca “Asmodeo”, una composición que resume gran parte de la identidad artística de Trídöve. Los cambios de ritmo, las atmósferas contrastantes y las variaciones de intensidad acompañan una historia inspirada en la pérdida de control frente a la lujuria, representada bajo la figura del demonio Asmodeo.
Otro de los momentos claves del disco llega con “La máxima recompensa”, una canción que reflexiona sobre la aparente insignificancia del ser humano frente a la inmensidad del universo. A través de su narrativa, cuestiona una existencia marcada por la búsqueda constante del placer y ofrece una mirada crítica sobre el vacío y la falta de propósito.
El cierre conceptual recae en “Veneno”, la composición más extensa del álbum. Construida sobre múltiples cambios de dinámica y secciones que transforman continuamente su desarrollo, la canción explora el avance de la psicosis y cómo los pensamientos intrusivos terminan alterando la percepción de la realidad hasta convertir al individuo en prisionero de su propia mente.
Con Hellmind, Trídöve busca ofrecer una experiencia que trascienda lo estrictamente musical, poniendo especial énfasis en el contenido de sus letras y en la construcción de una narrativa coherente. La banda plantea que los demonios existen, pero no como entidades externas, sino como una representación de los aspectos más destructivos que pueden surgir desde la propia mente humana.
«Publicar este disco significa finalmente concretar años de ideas que permanecieron guardadas. Es sacar del anonimato un proyecto que estuvo mucho tiempo esperando el momento adecuado para tomar forma. Esperamos que el álbum encuentre personas que conecten con nuestro sonido, nuestra estética y la temática que proponemos, porque todavía queda mucho material por desarrollar», comenta la banda.
Tras este lanzamiento, Trídöve prepara una nueva etapa enfocada en llevar Hellmind a los escenarios. Entre sus próximos objetivos se encuentran la realización de nuevos conciertos, la producción de un videoclip, el fortalecimiento de su propuesta en vivo y la colaboración con otras bandas de la escena, mientras continúan expandiendo el alcance de este primer trabajo.
