¡Qué noche la que vivimos en el Teatro Cariola! Santiago fue el epicentro de una jornada de metal moderno y sinfónico que rozó la perfección técnica. Aquí te cuento cómo estuvo esta doble fecha cargada de poder femenino y precisión sonora.
La jornada comenzó con Chaos Magic. Caterina Nix demostró por qué es una referente internacional; su rango vocal estuvo impecable, apoyada por una base rítmica sólida y moderna. Destacó el balance entre los elementos hard rock, sinfónicos y la agresividad de lo melódico, donde destacaron temas como Furyborn, Emerge, The Impossible y el estreno de su canción Hibridity, confirmándonos que la banda chilena trabaja en nuevo material que pronto verá la luz.





Luego llegó el turno de Visions of Atlantis. El regreso de los piratas fue majestuoso. La química entre Clémentine Delauney y Michele Guaitoli es de otro planeta; las armonías vocales fueron ejecutadas con una precisión quirúrgica que elevó el dramatismo de cada pieza. Pasamos de remar en el suelo a sumergirnos en la sutileza y el matiz de la voz de Clémentine de forma íntima y delicada. El sonido fue envolvente, logrando que el Symphonic Metal de los austriacos se sintiera vibrante y actual. Dentro de su repertorio repasaron temas como Clocks, Legion of the Seas, Pirates Will Return, The Land of the Free, la majestuosidad de Master of the Hurricane y cerraron con la coreada Melancholy Angel.







Y el plato principal llegó con Amaranthe. ¡Por fin! Los suecos llegaron por primera vez a Chile a saldar una deuda con su propuesta de Modern Metal de tres voces. Lo más impresionante fue el manejo de las frecuencias: el growl de Mikael, lo melódico de Elize y la energía de Nils se entrelazaron sin saturar el espacio sonoro. Fue un despliegue de energía técnica, con sintetizadores que retumbaron en todo el recinto y una batería que no dio respiro. Partieron con Fearless y Digital World, y repasaron lo mejor de su discografía poniendo énfasis en sus discos actuales: Viral, Damnation Flame, Strong, The Catalyst, un momento emotivo con Crystalline y la clásica y emotiva Amaranthine, llegando al broche de oro con Drop Dead Cynical.
Una noche para el recuerdo, donde la técnica y el corazón de fan se unieron en un solo grito. ¡Que no pasen otros mil años para tenerlos de vuelta!






Fotos por: Benjamin Chamorro @wara.mp4
Nota por: Fabiana Barraza
Produce: Chargola | Powerprods Teatro Cariola
